viernes, 11 de octubre de 2013

Sobre la incertidumbre, la muerte y la maternidad.

La muerte es una mierda. Y cuando la muerte le toca a una nena de tres es más mierda todavía. Y cuando, además, esa nena de tres compartió hasta hace poco la sala de jardín o el acto del 25 de mayo con tu hijo, la muerte se te para adelante de un modo mucho más aterrador, mucho más impredecible, mucho más amenazante. No es que uno no sepa que la gente se muere, que los chicos se mueren todos los días. Claro que lo sabemos. E incluso, muchas veces,  mueren de maneras más espantosas, -si es que hay un modos más o menos espantoso de morir-, por causas evitables, de modos violentos. Sí, lo sabemos.
Pero claro, cuando la muerte es para esa nena de la sala azul a la que le preparaste una bolsita el día del cumple de tu hijo, esa muerte se te acerca y te da más miedo, más tristeza, más dolor.
No hay explicaciones posibles, no hay respuestas.

En momento como estos, uno solo quisiera que todo fuera certeza pura, que no haya incertidumbres, tener la seguridad de que tus hijos nunca se van a enfermar gravemente, nunca van a sufrir, nunca se van a morir. Pero no. No hay certezas, no hay seguridades. 


La única certidumbre es el presente. Es el hoy. Una de las cosas que aprendí con la maternidad es la permanencia de la incertidumbre. Nunca sabes bien cuántas horas vas a dormir, si el plan del fin de semana se mantendrá en pie o será suspendido por una gripe, si el chico se va a romper un brazo jugando a la pelota o.si vas a tener que suspender las vacaciones en febrero para preparar materias previas. Aún habiendo aprendido ya la presencia de la incertidumbre, nunca uno podrá, imagino, estar prevenido para la muerte de un hijo. 
En fin, tal vez lo más inquietante de la maternidad sea un poco eso. El final para siempre de toda previsibilidad, de toda certeza, de toda seguridad.

3 comentarios:

  1. te paraliza, te hace impotente, quisieras cubrirlo con un manto de no nos va a pasar nada y en el medio le tenés que explicar a tú hijo algo que ni para uno tiene explicación...horrible. Y esos padres...y esos hermanitos..y esos abuelos..temible

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  2. Que dolor tan grande para toda esa familia. Yo aún no puedo manejar la idea de la posibilidad de la muerte de un hijo... Sólo cuando no encuentro consuelo...suelo pensar que por ahi la vida le tendría una muy mala sorpresa..o seguramente cumplió la misión q tenía acá ...o tiene q volver rápido al cielo para cambiar el traje y venir otra vez acá a cumplir una misión más grande aún...mm son sólo pensamientos q se yo...

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